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ENERO DE 2018




Dr. Carlos Lionel Traboulsi * 

Editorial








Empezamos un nuevo año con grandes expectativas y esperanzas, convencidos que estamos en el buen camino de construcción política en el distrito de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
La Democracia Cristiana Porteña viene creciendo y fortaleciendo sus movimientos de Juventud, de mujeres y pronto daremos a luz el movimiento de trabajadores. En el territorio estamos efectuando una tarea de acercamiento a los vecinos dando respuestas concretas a sus necesidades y acompañándolos en la solución de los mismos, en la mayoría de los casos con dirigentes naturales de las comunas.
Este año realizaremos distintas actividades, entre las que se encuentra en forma destacada la realización del Primer Congreso Desafíos del Futuro Cercano con el que pretendemos fortalecer nuestra identidad partidaria y hacer los aportes necesarios para el proyecto de Ciudad que se viene gestionando en la actualidad del cual somos parte como integrantes del frente electoral que pretende ser permanente denominado "VAMOS JUNTOS".
Hacemos un llamado a todos aquellos que deseen incorporarse a la tarea militante y a efectuar aportes ya que la Democracia Cristiana Porteña está abierta para ofrecer un lugar de participación y compromiso sumándose a nuestras comisiones de trabajo. La Democracia Cristiana Porteña con el vecino es respuesta para el vecino.
Los esperamos y que este 2018 nos fortalezca en el crecimiento y en el trabajo por el bien común.
* Carlos Lionel Traboulsi, Presidente del Partido Demócrata Cristiano CABA
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Dr. Luis Anunziato *








RESEÑA DEL FRACASO DEL SISTEMA PREVISIONAL EN ARGENTINA.

La acción obrera, que se inicia a partir de fines del siglo XIX, consigue mejoras laborales y al mismo tiempo lleva a configurar un sistema previsional fragmentado, al ser realizado por rama laboral, y de capitalización individual.

Tomando como ejemplo el régimen de pensiones de vejez, invalidez y muerte para los empleados públicos creado por la ley 4.349 en 1904, se comprueba un sistema de capitalización colectiva, pero el el aportante no tenía una cuenta individual, ni podía saber el monto de sus aportes, tampoco retirar sus fondos si lo deseaba. Los aportes eran invertidos a través de un fondo estatal hasta que se llegara a la jubilación, con un haber que se correspondía con el monto de aportes realizados por el colectivo. El régimen emprende su expansión con adhesión de otras ramas laborales. A fines de la década del 30, las edades jubilatorias eran entre los 47 y 55 años, con haberes previsionales entre un 70 y un 90% de los sueldos, había llevado al sistema a una situación financiera deficitaria. [1] [2] [3] [4]
En la década del 40 se crea del Instituto Nacional de Previsión Social (INOS) para coordinar los beneficios y los requisitos de acceso en un sistema centralizado y uniforme, que con la Ley 14.370 en 1954 calcula el beneficio previsional con una escala independiente de la suma acumulada por cada aportante; considerando que el sistema previsional debía ser un instrumento para la redistribución de los ingresos, a fin de que los aportantes con bajos salarios obtuvieran beneficios más altos, inaugurando el sistema de reparto. Este sistema lleva a aumento de aportantes de 24.000 en el 1904, a 428.000 en 1944 y en 1949 a 2.328.000 afiliados. Este aumento de aportantes en cajas jóvenes genera excedentes entre 1950 y 1954, que eran colocados a extensos plazos en títulos públicos con baja rentabilidad, que agregado a la evasión de los aportantes y el incremento de los haberes jubilatorios, sin relación con los ingresos del sistema, fueron consumidos. [5] [6] [7]
Reforma del sistema previsional (1966-1975).
Con las leyes 18.037/68 y 18.038/69, presentadas como para llegar a encontrar el orden social se produce una centralización administrativa, con unificación de las cajas en trabajadores autónomos, del estado y de la industria, controladas por el Estado. Establecen aportes del trabajador en el 5% y 15% a cargo del empleador, edades jubilatorias en trabajadores en relación de dependencia entre 55 y 60 años, en los autónomos entre 62 y 65 años. Estas modificaciones estaban condenadas al fracaso por la informalidad laboral que crecía desde los años sesenta y un sistema atado al aporte salarial. [8]
Nuevas reformas al sistema previsional.
Entre 1975 y 1976 el valor real de los beneficios cayó un 45%. En 1980 se eliminan las contribuciones patronales y se reemplazó por la ampliación del Impuesto al Valor Agregado (IVA) que con el congelamiento de los salarios y la fuerte inflación llevó a empeorar la situación de los jubilados. Hacia mediados de los años ochenta se restablecen las contribuciones patronales se crean nuevos impuestos sobre el gas, la electricidad y los servicios telefónicos. Pero la fragilidad del sistema persistió y se profundizó por la informalidad laboral y la evasión fiscal. Entre 1983 y 1987 los haberes jubilatorios medios se redujeron 36% en términos reales, y un 21% adicional entre 1987 y 1989. [9]
El aumento de la evasión entre 1980 y 1990, se demuestra claramente al observar que el empleo urbano crece por la creación de 1.600.000 puestos de trabajo, pero sólo se incorporaron 100 mil nuevos aportantes al régimen previsional nacional. A partir de 1991 se aplican impuestos a los servicios de gas, teléfono, bienes personales, sobre la renta, el petróleo, los cigarrillos y con distintas asignaciones presupuestarias, pero el desfinanciamiento se agrava con los juicios contra el Estado por la Ley de Consolidación de Deudas Previsionales y el traspaso de las cajas provinciales con sus deudas a la Nación, lo que representó un pasivo para el Estado de más de US$ 7 mil millones, que se instrumentó a través de la emisión de bonos. [10]
En 1993 se vuelve al tema de las contribuciones patronales, reduciéndolas con la esperanza de incentivar la contratación de personal, en un contexto de alto desempleo. Entre 1993 y 2000, dichas cargas se redujeron cerca del 50%. [11]
Con la Ley 24.241/1993, se combinaban dos sistemas, uno administrado por el Estado que determinaba los haberes por reparto y otro de capitalización individual por las Administradoras de Fondos de Jubilaciones y Pensiones (AFJP) y las Compañías de Seguro de Retiro (CSR) los haberes combinaban recursos públicos con un haber financiado por las AFJP con los fondos capitalizados de sus afiliados.
Se mencionó que el sistema de capitalización produjo el desfinanciamiento del sistema previsional de reparto, poniendo en peligro el futuro de las nuevas generaciones y la capacidad de recaudación fiscal, sin que hubiera mejorado los haberes jubilatorios y en el año 2008, por Ley 26.425 se crea el Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA) que implicó que los fondos que administraban las AFJP fueran traspasados hacia las arcas de la Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES) volviendo al sistema de reparto.
El Decreto 2.104/2008, señaló que los afiliados al régimen de capitalización, como sus aportes futuros, sean derivados al SIPA y los saldos de las cuentas de capitalización destinados al Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS). El FGS se creó a través del Decreto 897/2007 para asegurar que los capitales ingresados por los beneficiarios no sea variable de ajuste del déficit fiscal, y estipuló la creación de una Comisión Bicameral que supervise el uso de los fondos del FGS. La Comisión Bicameral se conformó recién a mediados de mayo de 2009 y a fines de julio/2009 el Poder Ejecutivo designó a los integrantes de Consejo del FGS, convocado por primera vez a principios de agosto de 2009.
El traspaso a la órbita estatal de activos que administraban las AFJP, fueron por una suma cercana a los $ 80.000 millones, con más flujo anual de financiamiento de entre $ 12.000 millones y $ 14.000 millones (entre aportes de los trabajadores y contribuciones patronales)
Entre los años 2005 y 2010 la cobertura previsional ha crecido sustancialmente, pasando de un 68% a un 91%, por haber incorporado a 2.600.00 personas, con pocos o sin aportes realizados durante su vida activa, llamadas jubilaciones de amas de casa, y 680.000 nuevas pensiones no contributivas. Se llega a la situación que el año 2011 se pagaron aproximadamente 6.500.000 de beneficios previsionales, de los cuales 3.800.000 (58%) fueron otorgados sin haber realizado aportes y sólo 2.800.000 (42%) con aportes, personas que cumplieron con los requisitos previos para obtener el beneficio previsional. [12]
Dejando de lado la última modificación establecida por el Congreso Nacional a propuesta del Poder Ejecutivo, que produjo tanta controversia y por todos conocidas, se puede decir resumiendo, que no funcionó el sistema de capitalización, el mixto, ni el actual de reparto en la República Argentina.
Conclusión.
En la República Argentina la previsión social apunta a un sistema implementado por el Estado, para atender las necesidades de las personas cuando, por su edad, disminuyan su capacidad de trabajo para poder sustentarse. Pero no brinda ninguno de los servicios para lo que fue creado y pensado a fines del siglo XIX por los trabajadores.
El sistema previsional en la República Argentina no es previsor, ni sirve para que otros puedan prever su futuro, ni es social en cualquier acepción que se le quiera dar a esta palabra. Si hay algo no se puede hacer en la Argentina, es prever que, con el sistema previsional, alguien tendrá resuelto mínimamente el problema de la subsistencia en la ancianidad.
Sería deseable un debate acerca del Fondo de Garantía de Sustentabilidad para definir los objetivos en materia de desarrollo económico, subsidios, así como para satisfacer a quienes pensaron, aportantes en toda su vida activa de un sistema obligatorio, tener una ancianidad sin sobresaltos económicos.
*Dr. Luis Anunziato; Convencional Metropolitano de la Democracia Cristiana Comuna 6.


Bibliografía.

[1] Isuani, E. A. (2008) La política social argentina en perspectiva. En: Los programas sociales en Argentina hacia el bicentenario. Visiones y Perspectivas. Editores: Cruces, G.; Moreno, J.M.; Ringold, D.; Rofman, R.
[2] Sainz de Ajá, D.; Vignolo, A.; Di Giovambattista, A.P.; Gárriz, A.I. (2016) La transformación del paradigma de la seguridad social en Argentina. En: El crecimiento de bienestar en Argentina y sus efectos sobre niños, niñas y adolescentes. Coordinador Panigo D. Universidad Nacional de Avellaneda.
[3] Feldman, J.; Golbert, L.; Isuani, E. (1988). Maduración y crisis del sistema previsional argentino. Buenos Aires. Argentina. Centro Editor de América Latina.
[4] Grego, R.O. (1970) Antecedentes del sistema jubilatorio nacional. Revista de Seguridad Social. Buenos Aires. Argentina. Ministerio de Bienestar Social.
[5] Alonso, G. (1997) Estado, Política y Actores Sociales en la reforma de la seguridad social en la Argentina, Tesis Doctoral, México, FLACSO.
[6] Feldman et al., op, cit.
[7] Basualdo, E.; Arceo, N.; González, M.; Mendizábal, N. (2009) La evolución del sistema previsional argentino. Buenos Aires. Argentina CIFRA.
[8] Arza, C. (2010) La política previsional argentina: de la estratificación ocupacional a la individualización de beneficios. En: El costo social del ajuste (Argentina 1976-2002) Tomo II. Coordinador Torrado, S. Buenos Aires Argentina. Edhasa.
[9] Arza, C. (2010) Op. Cit.
[10] Fundación de Investigaciones Económicas latinoamericanas. (2005) El sistema de jubilaciones en Argentina. Una evaluación de la reforma y el impacto del default. Buenos Aires Argentina
[11] Roca, E. E. (2001) La Seguridad social en un contexto de precariedad laboral. En: Seminario Precariedad Laboral, Vulnerabilidad Social y Seguridad Socioeconómica. Fundación Alemana para el Desarrollo Internacional (DSE), Centro Interdisciplinario par el Estudio de Políticas Públicas (CIEPP), Centro de Estudios sobre Población, Empleo y Desarrollo (CEPED), Buenos Aires. Argentina. www.seguridadsocial.gov.ar/...la_ss_contexto precariedadlaboral.doc
[12] Pontificia Universidad Católica Argentina. Facultad de Ciencias Económicas. Escuela de Economía (2012) El sistema previsional avanza hacia una nueva crisis. Serie Informes de la economía real. Empleo y desarrollo social.

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PDC Porteño – Información del ámbito nacional



Comunicado de Prensa

Ciudad Autónoma de Buenos Aires  -  18 de diciembre de 2017

PARTIDO DEMOCRATA CRISTIANO

Una reunión en un día conflictivo

Iglesia y Democracia Cristiana Porteña

Hoy a las 11 horas, se desarrolló una reunión en la sede de la Conferencia Episcopal Argentina, Suipacha 1032, de esta Ciudad. El presidente de la Comisión Ejecutiva Obispo Oscar Ojea, recientemente asumido, recibió en audiencia privada a dirigentes del Partido Demócrata Cristiano. Asistieron el presidente de la Convención partidaria Mauricio Fischetti Margulis, el secretario de Relaciones Institucionales Roberto Jorge Martínez y el secretario de Educación, Doctrina, Valores Andrés González Balcarce.


De izquierda a derecha: Andrés González Balcarce, Roberto Jorge Martínez,
Obispo Oscar Ojea y Mauricio Fischetti Margulis.

Se dialogó sobre la historia y presencia en la vida nacional de la Democracia Cristiana. Se recordó que el tres veces presidente de la Nación, tomó de la doctrina social de la Iglesia, elementos constitutivos para la doctrina justicialista. Esto basado en un autor democristiano de quien leía un libro en un atril en la residencia, donde vivía, en el lugar donde ahora está emplazada la Biblioteca Nacional. Los dirigentes partidarios informaron sobre los motivos que impulsaron al PDC a unirse a la alianza electoral “Vamos Juntos” en las últimas elecciones en el distrito, que permitió el triunfo electoral de la lista encabezada por la diputada Elisa Carrió.

Se concordó en la necesidad de lograr un dialogo amplio y democrático entre las fuerzas políticas a nivel nacional y local, como mecanismo valido en el análisis y solución de diversas situaciones sociales que vive el país. Se habló sobre la realidad del llamado falazmente “matrimonio igualitario”; y de la ideología de género, asimismo sobre la educación religiosa y se hizo referencia a la cuestión previsional, en un rico intercambio de opiniones al respecto.

Monseñor Ojea expresó su opinión sobre la importancia en el campo político de la formación ético-moral de los jóvenes militantes. Destacó que pese a las diversas situaciones psicosociales conflictivas y violentas, es evidente que en el pueblo hay problemas y muchas carencias y dificultades, que son realidad y aún sin resolver.

El encuentro que se desarrolló en un lenguaje cordial y prudente, concluyo de común acuerdo en volver a reunirse para continuar con la evaluación de la situación político social y otras cuestiones de actualidad, en orden a mancomunar esfuerzos.

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PRECARIEDAD LABORAL E INGRESOS. INCIDENCIA DEL
SECTOR INFORMAL DE LA ESTRUCTURA PRODUCTIVA.
2010-2016
Pontificia Universidad Católica Argentina. Observatorio de la Deuda social Argentina.
Coordinador del estudio: Agustín Salvia. Investigador responsable: Eduardo Donza.
Resumen ejecutivo

  • Según los resultados de la Encuesta de la Deuda Social Argentina de la UCA, referidos al tercer trimestre de 2016, sólo el 41,4% de la población económica activa de 18 años y más logró acceder a un empleo pleno de derechos. Asimismo, el 18% de esta población de referencia se encontraba en una situación de subempleo inestable (realizando changas, trabajos temporarios o no remunerados, o siendo beneficiarios de programas de empleo con contraprestación), el 30,7% contaba con un empleo precario (desarrollando actividades con continuidad laboral, con niveles de ingresos superiores a los de subsistencia pero no participaban en el  Sistema de Seguridad Social) y el 11,8% se encontraba abiertamente desempleado.
  • Una importante proporción de los trabajadores ocupados posee un bajo nivel de instrucción formal, el 39,9% de los ocupados no completó sus estudios secundarios. El bajo nivel educativo se encuentra asociado en forma inversa con la calidad del empleo. En 2016 el 63,7% de los ocupados con subempleo inestable no contaban con el secundario completo, este porcentaje se reduce al 51,3% y al 21% si se considera a los trabajadores con empleo precario y con empleo pleno, respectivamente
  • En los últimos años se incrementó levemente la proporción de ocupados en el sector microinformal (actividades laborales dominadas por la baja productividad, alta rotación de trabajadores y su no funcionalidad al mercado formal o más estructurado) alcanzando, en 2016, al 49,7% de los ocupados. En el mismo año, los ocupados en el sector público representaban un 13,5% del total (se incluye tanto a los trabajadores que cubren las necesidades operativas de funcionamiento del Estado como a los desocupados que contraprestan en las políticas contracíclicas de programas de empleo directo). Solamente un 36,8% de los ocupados realizaban actividades en el sector formal (actividades laborales de elevada productividad y altamente integradas económicamente a los procesos de modernización).
  • Entre 2010 y 2016 aumento del 47,7% al 51,3% la proporción de los trabajadores que no participan del Sistema de Seguridad. A pesar de esta evolución, si se controla el resto de los efectos, los diversos escenarios macroeconómicos del período 2010-2016 no incidieron significativamente en la variación de la precariedad laboral. En 2016 al 33,3% de los asalariados el empleador no le realizó los aportes jubilatorios y el 71,4% de los cuentapropistas no realizaron los aportes jubilatorios. En comparación con los de la Ciudad de Buenos Aires, los trabajadores del Conurbano Bonaerense presentan el doble de probabilidad de encontrarse ocupados en actividades precarias y los del resto de las regiones un cincuenta por ciento más que los primeros. Esto expresa la desigualdad y heterogeneidad de la estructura productiva de nuestro país y los dispares niveles de desarrollo.  
  • La propensión a encontrarse en situación de precariedad laboral es marcadamente mayor en los trabajadores del sector microinformal, beneficiarios de programas de empleo con contraprestación y, en menor medida, en las mujeres, jóvenes, adultos mayores y residentes del Conurbano Bonaerense. Entre los trabajadores no asalariados se observa un núcleo duro de precariedad laboral compuesto por trabajadores que desarrollan actividades en el sector informal y que poseen el secundario incompleto.
  • Entre 2010 y 2016 la media de ingresos reales horarios disminuyó un 10,1% ($ 97,8 a $ 87,9; en pesos del tercer trimestre de 2016). En el mismo período la evolución del ingreso medio horario de los trabajadores asalariados y la de los no asalariados fue similar. En el caso de los primeros decreció un 10,8% ($ 99,2 a $ 88,5) y en el de los no asalariados un 9,1% ($ 96 a $ 87,2; siempre en pesos del tercer trimestre de 2016). El pertenecer al sector microinformal se asocia a una fuerte disminución del ingreso horario especialmente en los no asalariados: los ingresos de estos disminuyen 38,3% mientras que los de los asalariados un 15,8%, en comparación con los del sector formal. En comparación a este grupo el ingreso horario se incrementa un 8,1% al considerar a los trabajadores del sector público. En líneas generales, los bajos ingresos horarios se asocian a las zonas geográficas de menor desarrollo productivo (muy presentes en el resto urbano del país), a las actividades de los trabajadores del sector microinformal, a los trabajadores sin secundario completo y a los jóvenes.
  • Ser mujer, ser joven, no residir en la Ciudad de Buenos Aires y no poseer el secundario completo aparece asociado a un menor ingreso horario, tanto en el caso de los asalariados como en el de los no asalariados. De la misma manera pertenecer al sector microinformal, cualquiera sea el nivel de instrucción, empeora aún más la remuneración horaria. La peor situación la experimentan los cuentapropistas informales. Por el contrario, los trabajadores del sector público con secundario completo son los que los que poseen los mayores ingresos horarios. En todos los casos la mayor educación mejora los ingresos pero sin superar los efectos adversos del sector de inserción y del desigual desarrollo de las economías regionales.
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PDC Porteño – Información del ámbito internacional

MENSAJE PROTOCOLAR DEL PAPA FRANCISCO
AL PRESIDENTE MAURICIO MACRI.
El papa Francisco envió un mensaje al sobrevolar el suelo argentino en su visita pastoral a la República de Chile.

Tomado de: https://www.infobae.com/politica/2018/01/15/el-mensaje-del-papa-francisco-a-los-argentinos/
El Presidente respondió la salutación a través de Twitter:
“En nombre de todo el pueblo argentino agradezco el saludo y la bendición de @Pontifex_es al sobrevolar nuestro país. Deseo que su visita a los hermanos de Chile y Perú sea fuente de paz, esperanza e inspiración. La Argentina lo acompaña con el cariño y el respeto de siempre". [1] [2]


[1] Piqué, E. (15-01-2018) El papa Francisco sobrevoló suelo argentino y le envió un mensaje protocolar a Mauricio Macri. La Nación. Consultado el 16-01-2018, de http://www.lanacion.com.ar/2100846-el-papa-francisco-sobrevolo-suelo-argentino-y-le-envio-un-mensaje-protocolar-a-mauricio-macri
[2] Infobae (16-01-2018) Mauricio Macri agradeció el mensaje del Papa. “La argentina lo acompaña con el cariño y el respeto de siempre”.  Consultado el 16-01-2018, de https://www.infobae.com/politica/2018/01/15/la-respuesta-de-macri-al-papa-la-argentina-lo-acompana-con-el-carino-y-el-respeto-de-siempre/

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DECLARACIÓN PÚBLICA ANTE EL FALLECIMIENTO
DEL PENSADOR HUMANISTA CRISTIANO GUILLERMO LEÓN ESCOBAR

La Organización Demócrata Cristiana de América (ODCA) expresa su pesar ante el lamentable fallecimiento del embajador de Colombia en El Vaticano y destacado intelectual, Guillermo León Escobar, uno de los más destacados exponentes del pensamiento humanista cristiano contemporáneo. 
El destacado pensador y hombre público, Guillermo León Escobar (1944 – 2017), falleció en Roma a los 73 años dejando como legado más de 20 obras sobre social cristianismo, muchas generaciones de dirigentes políticos formados para la acción política solidaria y una contribución clave en el proceso de paz en Colombia.
Sociólogo de la Universidad Pontificia de Medellín y Doctor en filosofía y teología de la Universidad Bonn, se desempeñó durante 20 años como asesor del Consejo Episcopal Latinoamericano y como consultor en el Pontificio Consejo de la Familia y el Pontificio Consejo para los Laicos. Igualmente fue Embajador de Colombia en El Vaticano durante tres períodos en 1998, 2007 y desde 2014 a la fecha de su deceso.
Para la Organización Demócrata Cristiana de América (ODCA), Guillermo León Escobar simboliza al hombre del humanismo integral, de las ideas y valores que inspiran a nuestra organización y a la democracia cristiana en el mundo. 
Guillermo León unió al hombre de fe y al intelectual con el servidor público ejemplar. 
Fue profesor de especialistas en ciencias políticas en la Universidad Javeriana, de jóvenes políticos en conferencias y Diplomados en universidades latinoamericanas y maestro de religiosos en la Pontificia Universidad Gregoriana en Roma. 
Como maestro de nuevas generaciones fue un entusiasta promotor del pensamiento humanista cristiano y de una acción ética y con compromiso social en la política. 
Durante su vida fue un gran amigo de la Organización Demócrata Cristiana de América y colaboró en nuestro esfuerzo compartido de promover el humanismo cristiano como fundamento para la acción política en América Latina.
Al momento de su partida rendimos un agradecido homenaje recordando sus propias palabras: 
 “El pensamiento social cristiano es algo vivo, deambula por la mente de muchos que ni siquiera saben qué están pensando cristianamente cuando expresan sus mejores ilusiones, sus mejores anhelos, sus más depuradas expectativas”.
La ODCA junto con reconocer su legado se une al dolor de su familia, del pueblo colombiano y de todas las personas de América Latina que lo conocieron y aprendieron de sus cualidades humanas e intelectuales.
Santiago de Chile, 19 de diciembre de 2017


JUAN CARLOS LATORRE                                       FRANCISCO JAVIER JARA
PRESIDENTE DE ODCA                                                           SECRETARIO EJECUTIVO
ORGANIZACIÓN DEMÓCRATA CRISTIANA DE AMÉRICA
Namur 51, Oficina 51, Santiago de Chile, CP 8320134
Tel.: (+56-2) 2664 2728















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